Con tantos productos en el mercado más vale siempre estar muy bien informado, pues hay muchos productos con muy poca o nula vida o calidad que se ofrecen por los estantes de los supermercados prometiendo grandes beneficios, pero siendo carentes de ellos. Uno de estos productos son los probióticos, yogurts o fermentados, los cuales, al pasar por severos procesos de pasteurización, pierden cantidad de propiedades.  Fotolia_459440_XS-233x350

¿Qué es la pasteurización?

La pasteurización es el proceso térmico que se realiza a los alimentos especialmente líquidos con el propósito de reducir los agentes nocivos o patógenos como bacterias, protozoos, levaduras, mohos, etc. Cabe acentuar que durante el proceso de pasteurización, el objetivo básico no es la “eliminación completa de los agentes patógenos“, sino la reducción sensible de sus poblaciones, de manera que los niveles de agentes patógenos no causen intoxicaciones alimentarias a los humanos (suponiendo que el producto pasteurizado se haya refrigerado correctamente y que se consuma antes de la fecha de caducidad indicada.

¿Cómo se lleva  acabo la pasteurización?

Por medio del calentamiento del producto.  A diferencia de la esterilización, la pasteurización no destruye las esporas de los microorganismos, ni elimina todas las células de microorganismos termofílicos.

En la pasteurización se emplean generalmente temperaturas por debajo del punto de ebullición, ya que en casi todos los casos las temperaturas superiores afectarían irreversiblemente ciertas características físicas y químicas del alimento. Por ejemplo, si en la leche se sobrepasa el punto de ebullición, las micelas de la caseína se coagulan irreversiblemente.

¿Por qué los probióticos y yogures pierden sus propiedades con la pasteurización?

En la actualidad, la pasteurización es objeto de cada vez más polémicas en ciertas agrupaciones de consumidores en el mundo, debido a las dudas existentes sobre la destrucción de vitaminas y alteración de las propiedades organolépticas (sabor y calidad) de los productos alimenticios tratados. En el caso de los probióticos, estos suelen perder sus bacterias benéficas bajo este proceso.

Saber seleccionar productos probióticos


Para evitar esto, se recomienda revisar en la etiqueta si este ha sido sometido a pasteurización o esterilización fuerte.

Lo mejor es tratar de elaborar un producto casero, y que sea con leche no pasteurizada (fresca) para obtener mejores resultados en cuanto a nutrientes y beneficios.

Debe recordarse que la pasteurización de los productos de supermercados tiene como principal misión prolongar su tiempo de vida y el fin de reducir gastos y beneficiar la economía de la empresa.