Caminar con los hombros caídos y la espalda encorvada no causa una buena impresión. De lo contrario, transmite desgano, inseguridad, falta de energía y resulta poco atractivo. Además, cuando nuestro cuerpo se acostumbra a sentarse y moverse con las posturas inadecuadas, los músculos y las articulaciones se debilitan y pueden doler.

Nunca es tarde para corregir la mala postura, pero cuanto antes lo hagamos, mejor. Si bien es un proceso gradual, se corrige mucho más rápido cuando somos jóvenes y nuestros músculos están flexibles. ¡Aprende a corregir la postura- para verte más seguro! Verás todo lo que cambias con la espalda derecha. 

  • Entrena con pesas. Una de las causas de la mala postura es la debilidad de los músculos. Si tienes los músculos más fuertes, te será más fácil mantenerte erguido sin molestias. Por ejemplo, si el problema está en tus hombros caídos, haz ejercicios para tonificar tu espalda.
  • Estira. El estiramiento de los músculos puede ayudarte a mejorar la postura corporal. Nunca debes saltearte el estiramiento, después de largos períodos en una misma posición, pues ayuda a relajarlos. Si eres sedentario, estira al menos 10 minutos cada mañana.
  • Duerme en colchones firmes. La manera cómo dormimos influye en nuestra postura. Lo ideal es descansar sobre un colchón firme para sostener nuestra columna vertebral y con pocas almohadas para que el cuello no quede en un ángulo incómodo. Si duermes de costado, coloca un almohadón entre tus rodillas, y si duermes boca arriba, colócala abajo de las rodillas para mantener la columna alineada.
  • Siéntate bien. El dolor de espalda es una molestia común causada por actividades cotidianas, como el estar mal sentados en la silla de nuestra oficina. Ajusta la altura del asiento de manera que tus pies queden apoyados en el suelo y que tus brazos se estiren cómodamente, con los hombros relajados. Otro punto importante: toda tu espalda debe apoyarse sobre el respaldo de la silla. No te inclines hacia adelante para ver de cerca la pantalla de la computadora.

¡Ahora, trata de incorporar estos consejos a tu vida cotidiana!